Θερμαίνοντας τις μηχανές. Περί ποιημάτων και άλλων ιστοριών...

Στα πλαίσια του Φεστιβάλ ΛΕΑ, διοργανώθηκε εκδήλωση επικεντρωμένη στην ποίηση, την μουσική και την τέχνη, στο Βιβλιοπωλείο-μπαρ Poems & Crimes στο Μοναστηράκι, που παρουσίασε ο ελληνοπερουβιανός δημοσιογράφος Ιάσονας Πιπίνης.

Ισπανοί, Λατινοαμερικάνοι καθώς και ένας Έλληνας, μοιράστηκαν με το κοινό ένα μικρό μέρος του ποιητικού έργου τους: η Carmen Kaffiris από την Κολομβία, ο Jaime Svart από την Χιλή, ο Gonzalo Pérez Chávez από την Ισπανία, ο Eduardo Lucena από την Κόρδοβα της Ισπανίας, ο δημοσιογράφος Κωνσταντίνος Μπογδάνος, ο -ιδιαιτέρως αγαπητός στον ισπανόφωνο κόσμο της Αθήνας- Jerónimo Vásquez από την Δομινικανή Δημοκρατία και ο Πρέσβης του Μεξικού Tarcisio Navarrete Montes de Oca. Η βραδιά συνεχίστηκε με ένα μικρό αφιέρωμα στην ποίηση του Πορτογάλου συγγραφέα José Luís Peixoto με απαγγελία από τον Βαγγέλη Καμπούνια, καθώς και σύντομη παρουσίαση της Δίγλωσσης Ανθολογίας με ποιήματα του Peixoto, από τις εκδόσεις Γαβριηλίδη.

Στον πρώτο όροφο, οι επισκέπτες είχαν την ευκαιρία να ξεναγηθούν σε μικρή έκθεση ζωγραφικής με θέμα "Η Λατινική Αμερική στην Ελλάδα", με έργα της Κολομβιανής Julia Guerrero και της Ελληνομεξικάνας καλλιτέχνιδας Melina Moiselidis Η εκδήλωση -που πραγματοποιήθηκε σε συνεργασία με τις ενώσεις ASCLAYE, Κολομβοελληνική και Ισπανοελληνική και με τις Εκδόσεις Γαβριηλίδης- έκλεισε με λατινοαμερικάνικους, ισπανικούς και ελληνικούς φάνκυ ήχους, από το μουσικό συγκρότημα Louí Salvador.

Aquel Niño de Carmen Kafiris

Cuando llegó al mundo, su lecho fue un frío reproche, su abrigo, una lágrima de descontento, por techo, el pedazo de un rincón, demasiado para su tierno corazón.

Ahora va por la vida envuelto en tristes harapos los pies siempre desnudos, una mirada inocente, un equipaje de miseria, y un continuo viaje sin oriente.

Su nombre un eco por descuido mezclado en el Chin Chin de los brindis, suntuosos banquetes, hermosos encajes y piedras preciosas que con afán soluciona el oscuro futuro de su marcada existencia.

Niño de alma traviesa y sonrisa triste cualquier nada es su juego, su riqueza es el día aunque su mañana sea incierto, la calle es su propia escuela, sus maestros la misma vida, y sus cinco sentidos calificación a su sabiduría.

Atrevido mundo que poco le ha donado, por suerte el haber crecido, el miedo de camarada, la astucia su fiel amigo, y la violencia el respecto a su orgullo herido.

¡Qué maravilla! Logró alcanzar la meta, todo bajo el mismo cielo un solo valor posee, la misma ruleta gira y el mismo aire se respira.

Sus harapos por camisas en flores logró cambiar y una caden gruesa en oro, sólo el libremente puede usar, ahora él manda y decide (pero a la fuerza claro esta) ya que su rebeldía, título de ciudadano le dio a ganar.

Hombro a hombro con otros empezó a andar, también gria y hasta discute, para su opinión poder entregar.

Aquel niño hoy es el hombre que a otros hombres mucha victoria les da a ganar, pero siempre aquel niño que hoy es hombre el atrevido mundo le negará hasta el derecho de poder amar.

PALABRA de Eduardo Lucena

Hoy quiero buscar tu origen, palabra,

saber de dónde vienes, adentrarme

en el taller o forja donde eres creada.

Te disfrazas bajo apariencias infinitas,

nombrando constelaciones, cuerpos, herramientas,

nos haces distraer la mirada, mirar

al cielo, al espejo, escaparates, ídolos,

para hacernos olvidar tu procedencia humilde

de elemento puro, hosco y primitivo.

Te vistes de fiesta en los papeles,

con tu atuendo negro, rectilíneo,

adoptando una quietud, una sobriedad

tan religiosamente conseguidas

que ante ti callamos e inclinamos la cabeza.

Pero eres aire, palabra.

Fuiste, eres, serás aire.

Nosotros somos de cartílagos, venas, fibras,

y la duda y la imperfección brillan en nuestras pupilas.

Tú eres de aire.

Creas, nombras, alientas, hieres, cantas.

Sólo con un poco de viento moldeado

por esta boca que come, escupe y besa.

Qué milagro de aire puro en lucha

por liberarse y salir y unirse

a este aire tibio de marzo,

a este aire que abre las ventanas, viola las rendijas,

cruza las calles en cuesta que vienen del puerto,

y que es la harina, el metal, la madera, la madre,

de las palabras.

Temporales y Azucenas de Jerónimo Vásquez

Tú yo y el mío: Nuestro yo

hijo del miedo y esclavo del dolor

desde sus umbrales.

Nuestro yo, aterrado siempre

por los avatares

de cíclicos temporales

cargados de oscurantistas nubarrones

y de arrasantes ventarrones.

Tu pueblo y mi pueblo: nuestro pueblo

arrullado por murmullos de dolosas ventoleras

con torrentes de palabras traidoras

vaticinadoras de tempestades destructoras.

Nuestro pueblo, condenado siempre

por codiciosos vendavales foráneos

a desandar caminos ya trazados:

inesrutables designios de poderosos.

Tú y yo: Nosotros

llegadas las treguas de los temporales

amainados los truenos y centellas

Nosotros, decididos siempre

recogemos las fragancias de las azucenas

que aquellos no pudieron robar

y nos saciamos en los rocíos matinales

que aquellos no pudieron agotar.

Tú, guarecida bajo mis alas égidas

Yo, acurrucado en tu regazo panacea

Tú, libando mi savia incorruptible

Yo, succiendo tus néctares divinos

Los dos, tú y yo, tu pueblo y mi pueblo

asociados en simbiosis

para inhalar siempre

el olor de las azucenas

y seguir luchando

solidariamente

contra los malditos temporales

¡Llueve, truene o ventee!